| Romagoza,
Gonzalez and Mauricio v. Garcia and Vides
Romagoza v. García, Reportage diario puesto al día con los
contecimientos de el 26 de junio de 2002 y de el 27 de junio de 2002.
Este informe fue redactado por: Patty Blum, Profesora de derecho y Directora
del Coloquio de los Derechos Humanos Internacionales, Universidad de California,
Berkeley, Boalt Hall y miembro del Consejo Legal del CJA; y sus asistentes
Daniela Yanai, y María Beth Kaufman, estudiantes de la escuela
de derecho en Boalt Hall de la Universidad de California, Berkeley.
El 26 de junio de 2002
Hoy el jurado en el juicio contra los dos generales Salvadoreños
oyeron el testimonio de tres testigos que describieron su conocimiento
de los abusos a los derechos humanos en El Salvador. Los testigos, un
abogado quien investigó las celdas (secretas) donde occurieron
estas torturas y en ese entonces representante de La Organización
de Estados Americanos. Un sacerdote Católico Americano quien trabajó
en El Salvador, y un abogado que anteriormente trabajó con la Comisión
para la Verdad bajo la dirección de la Naciones Unidas. Los testigos
dibujaron diagramas y mostraron fotografías, que detallaban los
abusos horrorosos que ellos habían visto. El día terminó
cuando el abogado de los demandados, Kurt Klaus, le hizo preguntas al
tercer testigo. Su testimonio duró dos horas y comenzó denuevo
al día siguiente.
Testimonio de Roberto Alvarez
En enero de el año 1978, Roberto Alvarez era uno de tres abogados
empleados con la delegación y miembro de la Organización
de Estados Americanos (la OEA) en El Salvador. La OEA es una organización
regional cuyo mandato es el de promover la paz y la seguridad en el hemisferio
Occidental. El objetivo de la Comisión Interamericana de los Derechos
Humanos busca, en parte, proteger los derechos humanos. La Comisión
Interamericana tiene autorización de los países miembros
para recibir y investigar las quejas de abusos de derechos humanos. Alvarez
le explicó al jurado que cualquier gobierno ó organización
no gubernamental ó individuo pueden iniciar una queja con la OEA,.
Cuando las quejas describen abusos notorios, la Comisión puede
enviar a un grupo a investigar la queja si el gobierno anfitrión
da su consentimiento.
Después de recibir aproximadamente 75 quejas de violaciones a
los derechos humanos en El Salvador, la Comisión envió a
un grupo a investigar. Las quejas incluyeron alegaciones de tortura, y
algo que Alvarez llamó una forma " única" de violaciónes
a los derechos humanos - el secuestro y la detención sin communicación
de ciudadanos. El grupo investigativo tenía en especial un enfoque
de investigar estas "desapariciones". Hoy, él dijo que
"las desapariciones" son un crimen contra la humanidad.
La mayor parte de las quejas recibidas por la Comisión acusaban
a las fuerzas de seguridad o sea la Policía del Tesorero, la Policía
Nacional y la Guardia Nacional. Muchas quejas contaban de celdas subterraneas
que el equipo investigativo intentó localizar en cada una de sus
visitas. Después de que una visita a la localidad donde residía
la Guardia Nacional en la que el grupo investigativo no pudo localizar
las celdas secretas, el grupo habló con un testigo quien pudo describir
la posición exacta de las celdas. Se memorizaron el plano del edificio
de la oficina central de la Guardia Nacional y volvieron al local sin
anunciarse pidiendo entrar denuevo. Fue aquí, en este momento de
su testimonio, que Alvarez dibujó un mapa del edificio para el
jurado y les mostró la posición de las celdas secretas.
El mapa fue puesto como evidencia.
En la oficina central de la Guardia Nacional, el guía fue el que
era entonces el Director General de la Guardia Nacional, el General Alvarenga.
Él escrupulosamente evitó llevar al grupo a esa parte del
edificio donde Alvarez sabía que estaban localizadas las celdas
secretas. Cuando el grupo estaba en el segundo piso del edificio Alvarez
y su colega sabían que esta era una unidad especial - ahí
los soldados no llevaban uniforme, tenían ametralladoras en vez
de rifles, y tenían un equipo de telecominucaciones. Finalmente,
Alvarez y su colega subieron una escalera sin permiso. El general que
actuaba como guía se puso furioso, pero Alvarez simplemente le
recordó que ellos tenían un permiso oficial para inspeccionar
por entero el local.
Al entrar al tercer piso, ellos intentaron sostener su postura. Alvarez
dijo que uno de los cuartos que pasaron tenía un espejo de visión
doble, el General explicó que este cuarto era usado para tomar
fotografías. Otro cuatro tenía equipo eléctrico.
Al principio no podían ver ningúnas otras celdas pero después
vieron unas camas metálicas que bloqueaban una puerta y comprendieron
que ésto había sido la bulla que habían oído
antes. Él le pidió al General que quitara las camas. El
General de mala gana dió las orden de que se movieran. Cuando Alvarez
caminó para entrar dentro de el pequeño y muy apretado cuarto
que estaba muy oscuro pidió una linterna. Él podía
oler pintura fresca. Él abrió una puerta metálica
grande y pesada e inmediatamente la cerró porque cada pulgada del
cuarto estaba cubierta de cucarachas. Una por una visitó las otras
celdas donde descubrió las iniciales de los que habían sido
detenidos anteriorment. Sus iniciales habían sido grabadas en la
parte trasera de las puertas metálicas. Este acontecimiento de
las iniciales también habían sido descritas por los que
habían sido detenidos.
Después de su visita, la OEA redactó un informe y lo envió
a el gobierno Salvadoreño pidiendo una respuesta. El reporte final
indicada, entre otras cosas, que el choque eléctrico, las palizas
con objetos planos ó redondos de madera, "y la capucha",
que era un saco pesado lleno de lejía que le colocaban sobre la
cabeza al prisionero, eran algunos de los métodos más comunes
de tortura que usaba la Guardia Nacional. Alvarez le afirmó a el
jurado que si a ellos no les hubieran dado esta información independiente,
ellos nunca hubieran descubierto las celdas secretas.
Testimonio del sacerdote Padre Paul Schindler
Beth Van Schaack, uno de los abogados de los demandantes, luego llamó
a el testigo siguiente. Llamó a un sacerdote Católico de
Ohio, el Padre Paul Schindler quien sirvió en El Salvador durante
diez años. El Padre Schindler fue testigo de los efectos que tuvieron
las medidas militares. Su testimonio detallado y a veces escandaloso,
describió la busqueda de los desaparecidos y el entierro de los
muertos y él directamente le dió la culpa de esta violencia
a los militares. El Padre Schindler describió que muy a menudo
los cuerpos mutilados de los muertos eran abandonados, dejando los cuerpos
con un cartelón dando una advertencia que aquel quien intentara
enterrar estos cuerpos también sería matado. " Si en
la mañana me despertaba con el bullicio y por los golpes en la
puerta yo sabía que este iba a ser un mal día, " dijo
el sacerdote. " Alguien había sido sequestrado esa noche.
"
Después del sermón más famoso del Arzobispo Romero,
antes de ser asesinado, en el que él le suplicó a los soldados
jóvenes de el país que desobedecieran las ordenes y que
rechazaran matar, muchas iglesias a través del país pusieron
cartelones. Proyectado sobre una pantalla para que el jurado viera una
fotografía que fue tomada por el Padre Schindler, se enseñó
el cartelón que él había colgado delante de su propia
iglesia. Él cartelón decía " No Mataras."
Cuando se fue la luz en la noche, la Guardia Nacional derribó el
cartelón.
Durante el transcurso del testimonio del Padre Schindler, Van Schaack
le enseñó al jurado otras varias fotografías y las
entró como evidencia. Todos las fotografías fueron tomadas
por el Padre Schindler. Su testimonio describió los cuerpos torturados
y mutilados que se encontraron por los caminos ó que se encontraron
en las piedras de los peñascos. Los militares declaró el
Padre Schindler, usaban el peñasco para eliminar a sus víctimas.
Cuando la marea estaba baja los cuerpos no se iban al mar y el olor se
elevaba sobre el borde del peñasco. El padre Schindler con algunos
de los muchachos de la parroquia recuperaba los cuerpos y les daba una
sepultura apropiada. Después cuando Kurt Klaus le preguntó
al padre sobre la actividad guerrillera en esta área él
contestó que no había ninguna actividad en La Libertad.
Testimonio de Lauren Gilbert
El testigo final del día fue Lauren Gilbert, una profesora de
derecho en la Universidad St. Thomas quien trabajó con la Comisión
para la Verdad de las Naciones Unidas en El Salvador. La Comisión
para la Verdad fue establecida por los Acuerdos de paz de el año
1992 entre el gobierno Salvadoreño y el FMLN. El mandato de la
Comisión, explicó Gilbert, era de investigar los actos de
violencia serios que se llevaron acabo durante el conflicto armado, y
de hacer recomendaciones para impedir que los abusos volvieran a ocurir.
La Comisión tenía un mandato de seis meses durante los cuales
los investigadores recibieron 7,000 quejas directas y a la vez también
obtuvieron documentación de otras organizaciones. El informe que
publicó las Naciones Unidas en 1993, encontró que los responsables
de un 85% de las violaciones a los derechos humanos fueron las fuerzas
armadas y las fuerzas de seguridad.
Gilbert describió las normas de prueba que usaron los comisionados
para certificar la responsabilidad en diferentes casos particulares. Tres
normas de prueba fueron usadas: " evidencia abrumandora, " "
evidencia sustancial, " " y evidencia suficiente." Gilbert
le dijo a el jurado que ningún caso sería incluído
en el informe si no habían al menos dos fuentes de corroboración
definitiva., y no podrían nombrar a nadie como persona responsable
a no ser que al menos tuvieran pruebas ó "evidencia sustancial.
" El mandato de la Comisión les proveyó a los investigadores
amplios poderes permitiendoles solicitar información de cualquier
persona, pero los miembros de las fuerzas armadas raras veces cumplían.
Gilbert describió dos casos que ella había investigado
para la Comisión. Uno fue el secuestro de Ventura y Mejia, dos
estudiantes de derecho, que fueron secuestrados por los miembros uniformados
de la Guardia Nacional afuera de la Embajada de los Estados Unidos en
El Salvador. Los estudiantes, quienes habían participado en protestas
políticas, fueron sostenidos detrás de la embajada por aproximadamente
una hora, después fueron lanzados en el baúl de un coche
sin marca y se los llevaron. Nunca los volvieron a ver. Según Gilbert,
los familiares de estos dos estudiantes fueron inmediatamente a la Guardia
Nacional, pero Vides Casanova negó todo conocimiento de este acto.
El reporte de La Comisión para la Verdad nombra a el General Vides
Casanova como la persona responsable porque él no investigó
este caso.
Las preguntas de el abogado de los demandados empezó despues pero
concluyó al día siguiente. Klaus hizo preguntas muy agresivas,
más que las anteriores. Después el abogado de los demandantes
Jim Green también respondió enérgicamente. Señalando
a el General Vides Casanova y a el General García, él le
preguntó a la Profesora Gilbert si el informe de la Comisión
ponía la responsabilidad por las violaciones a los de derechos
humanos en cada uno de ellos. " Sí el informe dice eso mismo
" le contestó ella. Después, por primera vez en este
juicio el jurado envió unas preguntas al Juez Hurley. El jurado
pidió unas clarificaciones de el testigo acerca de las acciones
que se tomaron contra los responsables y los autores de los abusos de
derechos humanos en las muertes que ocurieron en Las Hojas, otro de los
casos investigados por la Profesora Gilbert. El jurado quería saber
si algunas investigaciones en El Salvador fueron conducidas por tribunales
militares o por tribunales civiles y querían saber si alguien hubía
sido castigado por el crímen. Gilbert les dijo que a nadie se le
había hecho responsible por estos actos.
Romagoza v. García - Cuarto Día del juicio, puesto al
día el 27 de junio de 2002
Testimonio de Carlos Mauricio
El jurado hoy estubo hipnotizado en sus asientos, de vez en cuandosentados
sobre el borde de sus asientos, cuando el segundo de los tres demandantes
presentaron testimonio. Carlos Mauricio, un profesor de ciencias en el
Instituto Balboa en San Francisco, Californa y un poeta y escritor, le
dijo a el jurado que el se creó en un pequeño pueblo en
El Salvador. Era el tercero de cuatro niños. Su madre murió
cuando él tenía 11 años, y a la edad de 14, Carlos
se fue para mantenerse a San Salvador. Él trabajó en construcción
durante el día y asistió a el colegio de noche. Mauricio
continuó sus estudios en la Universidad de El Salvador.
Cuando los militares invadieron la universidad en el año 1972,
Mauricio fue detenido con muchos otros trabajadores y estudiantes de la
universidad. Él fue llevado a la Jefatura de la Policía
Nacional, y después fue liberado. Cuando la universidad volvió
a abrir un año más tarde, él denuevo comenzó
sus estudios y eventualmente terminó obteniendo una Licenciatura
en Ingeniería Agrícola en el año 1979. Mauricio recibió
una beca para hacer su posgrado de maestría en Méjico. Antes
de que él emprendiera para Méjico a continuar sus estudios,
sin embargo, los militares otra vez ocuparon la universidad, esta vez
se ocupó por diez años. Fue entonces que Él y otros
profesores y estudiantes crearon una Universidad-en-exilio, donde Mauricio
dió clases. A su llegada de Méjico, le pidieron a Mauricio
que fuera el coordinador de el programa de posgrado de Ciencias Agrícolas.
Un lunes, el 13 de junio de 1983, un desconocído entró
al aula donde Mauricio estaba al comenzar una clase. El hombre le preguntó
si él era Carlos Mauricio, y le dijo que su coche estaba bloqueando
el de él. Le preguntó si él podía moverlo.
Cuando Mauricio llegó a la calle, él comprendió que
esto era una mentira. Mauricio intentó correr hacia el edificio
y empujó al hombre quien lo había traído para afuera
pero en ese momento, un grupo de hombres armados surgieron de otros vehículos
y rodearon a Mauricio. Lo golpearon y lo lanzaron en una furgoneta. Lo
llevaron por la ciudad, esposado, vendado y herido. Aunque al principio
estaba algo desorientado, luego él adivinó que había
sido detenido y que lo habían llevado a la Jefatura de la Policía
Nacional. Mauricio vivía a sólo a unas cuadras de allí,
él reconoció el sonido de los automobiles que tienen que
subir una cuesta alta y tambien reconoció el toque de las campanas
de la iglesia. Lo obligaron a subir unas escaleras y lo tiraron sobre
los cuerpos de otros. Él le describió al jurado que sentía
" el miedo y el olor de muerte " alrededor de él.
Mauricio fue interrogado y torturado durante muchos días. Él
intentó desesperadamente de hacer contacto con otros que estaban
detenidos y descubrió que su colega Maurice Ticas estaba allí
también. Lo interrogaron continuamente sobre si él era a
un guerrillero y hasta lo acusaron de ser un comandante guerrillero a
pesar de que el firmemente negaba cualquier participación. Él
eventualmente fue movido a unas celdas diferentes donde le quitaron su
vendaje. Ahí fue cuando él reconoció las celda donde
había sido detenido y encarcelado anteriormente. Era la Jefatura
de la Policía Nacional donde había estado once años
antes.
Durante su estadía el Comité Internacional de la Cruz Roja
(CIRC) hizo una visita de inspección a las celdas y entrevistaron
a Mauricio. Una carta presentada al jurado confirmó este hecho.
Las celdas de la cárcel estaban llenas de prisioneros políticos.
El contó que las celdas estaban tan sucias y tan asquerosas que
él y otros prisioneros dormían en ropa interior para intentar
mantener limpia su ropa y para que no se llenara de insectos. No le dieron
prácticamente nada de comer ó beber. Una noche, todos los
prisioneros fueron llevados por un pasillo subterráneo. Cuando
este grupo de prisioneros pasó al lado de una mujer que estaba
en una celda ella gritó y le pasó un pedazo de queso a un
muchacho. Mauricio se enteró que este era un hijo adolescente de
la mujer.
Después de doce días en detenimiento, Mauricio fue liberado.
A él nunca lo acusaron de ningún crimen, nunca se presentó
frente a un juez, y nunca le fue permitido hablar con un abogado. Cuando
sus compañeros de celda y los otros prisioneros se enteraron que
a él lo iban a poner en libertad, ellos encontraron un pedacito
de un lápiz y un trozo de papel donde él copió sus
nombres y sus direcciones para así poder decirles a sus familiares
que él los había visto.
Después de su salida de la prisión, Mauricio se enteró
de las acciones incansables hechas por sus amigos y sus colegas en su
nombre . Los estudiantes, la facultad, y sus socios profesionales habían
puesto anuncios en la prensa Salvadoreña exigiendo su liberación.
Uno por uno le fué mostrado a el jurado cada uno de estos anuncios
que fueron ampliados sobre una cartulina. En un punto, el juez bajó
de su puesto para poder ver estas demostraciones que veía el jurado.
Mauricio se sintió como si hubiera renacido ese día. Estaba
demacrado y lleno de sangre causado por las palizas y las torturas que
sufrió. Él se quedó en la casa de su ex-suegro pero
cada día tenía miedo de que lo iban a matar. Tres semanas
después se escapó de El Salvador. Mauricio hizo residencia
en San Francisco.
Cuando le hizo las preguntas el abogado de los demandados, Mauricio habló
de la importancia de la justicia que se busca en este caso. Él
acentuó que él había esperado su día en este
tribunal durante 19 años. Mauricio, que sólo demanda a Vides
- Casanova debido a las fechas de su detención, dijo que este caso
no sólo es uno de secuestros y de torturas ilegales, sino que es
uno que ayudará a curar sus heridas y su sufrimiento. Con los ojos
fijos en los generales les dijo, " necesito una respuesta del general
Vides-Casanova, por qué me detuvieron? Y por qué no hicieron
nada para que pararan ó para prevenir estas torturas?
La semana que viene, el testimonio seguirá en el caso de los demandantes.
Debido a compromisos anteriores del juez y el día de la independencia
el juicio seguirá sólo el martes, 2 de julio y el miércoles,
3 de julio.
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