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El veredicto de un tribunal civil puede ser apelado

Condenan a generales a pagar $54.6 millones

García y Vides Casanova deberán compensar a tres víctimas de tortura, por no evitar que sus tropas violaran los derechos humanos.

CELEBRAN. Neris González (izquierda) y Carlos Mauricio celebran en las afueras de la Corte Federal en West Palm Beach, Florida, después de ganar el litigio por $54.6 millones contra dos generales salvadoreños retirados. Un jurado determinó que Carlos Vides Casanova y José Guillermo García ignoraron crímenes contra civiles.

Carlos Ramos, Bernardo Valiente
Carlos Dada y Agencias
politica@laprensa.com.sv

Los generales retirados José Guillermo García y Eugenio Vides Casanova fueron condenados ayer por un jurado de West Palm Beach, Florida, a pagar $54.6 millones en compensación a tres demandantes salvadoreños que alegan haber sido detenidos y torturados por las Fuerzas Armadas en la década de los 80.

En el juicio civil, García y Vides Casanova fueron encontrados responsables de no haber actuado para detener violaciones a derechos humanos por parte de sus tropas en esos años, en los que el primero se desempeñaba como ministro de Defensa y el segundo, como director de la Guardia Nacional.

El veredicto fue dictado tras cuatro semanas de audiencias, en las que participaron dos ex embajadores estadounidenses y los involucrados directos, tanto demandantes como demandados.

Kurt Klaus, abogado defensor de los militares, dijo que iba a aconsejar a sus clientes que apelaran la decisión, ya que “de todas maneras, no tienen dinero para pagar esa cantidad”.

Ambos generales, en entrevista telefónica con LA PRENSA GRÁFICA, aseguraron que aún no habían determinado si apelarían la sentencia, y que esa decisión la tomarían esta semana. “Ni siquiera tenemos dinero para pagar la apelación”, aseguró Vides. Ninguno de los dos se presentó a la Corte de West Palm Beach para escuchar la sentencia.

Demandantes festejan

Los demandantes, Carlos Mauricio, José Romagoza y Neris González, todos salvadoreños residentes en Estados Unidos, se abrazaron a la salida de los tribunales.

“A ellos no les dolió ver masacrados e ignorado las masacres. Pero el dinero sí les duele”, expresó González, de 54 años, a la cadena de televisión CNN.

“Espero que esto permita que (otras personas) traigan acusaciones contra aquellos responsables por tortura”, manifestó por su parte Mauricio, un académico que asegura haber sido detenido y torturado en los cuarteles de la Guardia Nacional salvadoreña en junio de 1983.

El caso se basó en la doctrina de la responsabilidad de mando, que establece que los líderes militares tienen la obligación de evitar que sus tropas cometan crímenes de guerra y violaciones a los derechos humanos.