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peru: telmo hurtado hurtado
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  • CJA representa a dos mujeres en las demandas presentadas contra dos oficiales del Ejercito Peruano responsables por los asesinatos de sus parientes durante la muy conocida Masacre de Accomarca en 1985.  Estas mujeres han presentado estas demandas para conseguir justicia en nombre de todos los miembros de la Asociación de Familiares Afectados por la Violencia Política del Distrito de Accomarca quienes perdieron a sus seres queridos en la masacre.  Telmo Hurtado Hurtado y Juan Rivera Rondón, quienes ahora viven en los Estados Unidos, mandaron las unidades de patrulla involucradas en una operación militar cuyo resultado fue el asesinato de 69 civiles inocentes. Estos casos marcan los primeros de su tipo presentados en los Estados Unidos por atrocidades cometidas durante la guerra civil de Perú de 1980 a 2000.  Los casos estan procediendon en cortes federales en Miami, Florida y Greenbelt, Maryland.

    Para información sobre el otro caso de CJA de la Masacre de Accomarca, contra Juan Rivera Rondón, haz click aqui.

    Historia

    De 1980 a 2000, Perú sufrió una guerra civil que enfrento al gobierno y grupos insurgentes incluyendo el grupo Maoísta Sendero Luminoso. En ese tiempo el ejército peruano y otras fuerzas gubernamentales fueron responsables por graves y sistemáticas violaciones de derechos humanos contra la población civil.  Durante los años ochenta, el ejército llevó acabo masacres, desapariciones forzosas y torturas en las áreas montañosas de los Andes y en particular en el departamento de Ayacucho.  El ejército cometió estos abusos amparándose en su lucha contra Sendero Luminoso el cual protagonizaba una campaña de violencia en Ayacucho y otras áreas Andinas.

    Diferencias étnicas y culturales entre soldados del ejército y la población indígena Quechua-hablante de las montañas andinas jugaron un papel muy importante en el maltrato sufrido por estas comunidades a manos del ejército.  Según la Comision de Verdad y Reconciliacion de Perú (CVR) 26,259 personas murieron o desaparecieron en el departamento de Ayacucho durante la guerra civil.

    En Octubre de 1981, el gobierno decreto estado de emergencia en cinco de las siete provincias de Ayacucho—más conocidas como “Zona de Emergencia”—y dejaron en suspenso protecciones constitucionales.  En Diciembre de 1982 el gobierno desplegó el ejército en Ayacucho, lo que incremento las matanzas y desapariciones de civiles llevadas a cabo tanto por el ejército como por Sendero Luminoso. Miles de civiles inocentes se vieron atrapados en una brutalidad ejercida por ambos, Sendero Luminoso y el ejército.

    Alrededor de 1983, el ejército centro sus fuerzas en Ayacucho, Accomarca, alegando que  Sendero Luminoso se había establecido entre las comunidades del distrito.  El ejercito se centro sobre todo en el área conocida como Quebrada de Huancayoc en Accomarca.  En Septiembre 1983 el ejército llevo a cabo una redada en las viviendas de once personas en la ciudad de Accomarca, la capital del distrito, todos ellos fueron asesinados por haber sido considerados sospechosos de apoyar a Sendero Luminoso.

    La Masacre de Accomarca

    En Agosto de 1985 el alto mando político-militar para la zona de emergencia la cual incluye el distrito de Accomarca, ordenó a uno de sus oficiales que ideara un plan de operaciones destinado a “capturar y/o destruir elementos terroristas” en el área en Accomarca conocida como Quebrada de Huancayoc.  Consecuencia de ello fue que se celebrara una reunión con el fin de discutir el plan lo que dio como resultado la llamada “Operación Huancayoc.” A la reunión atendieron, entre otros, el subteniente Telmo Hurtado Hurtado, el teniente Juan Rivera Rondón, y el comandante de la compañía Lince comandante José Daniel Williams Zapata.

    En la reunión se concretó que serian empleadas dos unidades de la compañía Lince, siendo esta una unidad especial de inteligencia contrasubversiva móvil capaz de desplegarse rápidamente a diferentes regiones.  Williams Zapata escogió las unidades o patrullas Lince 6, al mando de Rivera Rondón, y Lince 7, al mando de Hurtado. Las órdenes fueron que todo lugareño presente en Quebrada de Huancayoc debía ser considerado un terrorista-comunista.

    El 14 de Agosto de 1985, la patrulla Lince 7 descendió a la Quebrada de Huancayoc, aproximadamente a dos millas de la ciudad de Accomarca.  Los soldados fueron de casa a casa y a la fuerza sacaron a los habitantes de sus casas. Una vez expuestos, los soldados separaron a los hombres de las mujeres.  Algunas de las mujeres fueron llevadas a un campo donde fueron violadas por soldados, miembros de las patrullas.

    Más tarde, un grupo de cincuenta lugareños fue retenido frente a una de las casas.  Los soldados forzaron a parte del grupo a entrar en la cocina, la cual era una estructura separada de la casa.  Los soldados forzaron al resto del grupo a entrar en la casa.  Una vez la gente habia entrado en la casa, Hurtado dio órdenes de que abrieran fuego sobre ambas estructuras. Hurtado además arrojo una granada a una de las construcciones, lo que causo una explosión y prendió todo en llamas quemando la casa con los lugareños dentro.  Entre los muertos se encontraban varias mujeres embarazadas, ancianos y niños.

    Durante la Masacre de Accomarca, Hurtado y la patrulla Lince 7 bajo su mando entraron en Quebrada de Huancayoc desde donde arremetieron contra los vecinos, disparando y quemando las casas. Así mismo Lince 7, su comandante y sus miembros utilizaron granadas que arrojaron sobre los civiles indefensos.   

    Aproximadamente 69 civiles desarmados fueron asesinados brutalmente por miembros del ejército durante la Operación Huancayoc.

    Después de la masacre Hurtado y Rivera Rondón presentaron sendos partes sobre la operación.  En ellos, ninguno de los oficiales hizo mención de su interacción con los civiles en Quebrada de Huancayoc o del hecho de que sus tropas eliminaron docenas de personas.

    Tras que se dieran a conocer los resultados de la operación y la masacre, el senado Peruano creó una comisión de derechos humanos con el fin de investigar los hechos. Tras conocerse la existencia de la comisión del senado, el 8 de Septiembre de 1985 miembros del ejército peruano regresaron a Accomarca y acabaron con la vida de al menos dos testigos oculares quienes habían presenciado y sobrevivido la masacre.

    La comisión del Senado se entrevistó con testigos oculares de lo ocurrido y con varios oficiales involucrados en la Operación Huancayoc.  Hurtado admitió ante la Comisión su participación en la masacre.  Rivera Rondón sin embargo se acogió con artimañas al derecho a no auto incriminarse por habérsele acusado formalmente de los crímenes. 

    A pesar de haber sido procesado por la jurisdicción militar por lo ocurrido en Accomarca, Hurtado solo fue condenado por abuso de autoridad.  Hurtado solo cumplió una parte de la condena y pese a estar condenado continuó activo en el servicio militar y fue ascendido en numerosas ocasiones llegando a ser comandante del ejército.   

    OCHOA V. HURTADO

    CJA y la firma de abogados Morgan, Lewis & Bockius LLP, interpusieron una demanda en nombre y representación de doña Teólifa Ochoa y doña Cirila Pulido ambas peruanas y supervivientes de la masacre, contra Rivera Rondón por su papel en la Masacre de Accomarca.  Teófila Ochoa y Cirila Pulido fueron a su vez testigos de muchas de las atrocidades cometidas por los miembros del ejército peruano durante la operación. Ambas demandantes contaban doce años en el momento de los hechos. 

    La demanda se interpone por el asesinato extrajudicial de los familiares de ambas demandantes y por la tortura que ambas experimentaron al temer por sus propias vidas.  Se plantea también por estimarse que los hechos constituyen un crimen de guerra pues la matanza y la tortura tuvieron lugar en el contexto de una guerra civil y por crímenes de lesa humanidad por constituir además un ataque generalizado y sistemático contra la población civil por parte del gobierno peruano del momento.

    Ambas demandantes son miembros de la Junta Directiva de la Asociación de Familiares Afectados por la Violencia Política del Distrito de Accomarca (AFAVPDA) formada por supervivientes de la masacre.  AFAVPDA lleva tiempo luchando pero no han logrado todavía establecer la culpabilidad de Hurtado y Rivera Rendón en Perú.

    Las demandantes aseguran que Hurtado es autor directo de estos crímenes y también lo es al amparo de la regla de responsabilidad de comando, reconocida internacionalmente.  Esta teoría establece que los mandos militares pueden ser responsables por abusos cometidos por sus subordinados si el comandante supo o debía haber sabido que aquellos cometieron, estaban cometiendo o iban a cometer tales violaciones y los comandantes desde su posición no adptaron las medidas necesarias y razonables para impedirlos y/o castigar a los responsables. 

    Hurtado llegó a los Estados Unidos en 2002.  Después de ser arrestado por autoridades federales en Marzo 2007, se declaró culpable de los cargos de fraude inmigratorio presentados contra el al haber mentido en su solicitud de visa. 

    La demanda fue presentada ante la Corte del Distrito del Sur de Florida en Miami. 

    Las demandantes han interpuesto una demanda similar contra Juan Rivera Rondón en Maryland.  Para más información haz click aqui.